Todo proceso de cambio organizacional, necesita una gestión y adaptación a todo los niveles, en especial, de las personal.

En un contexto de continuo cambio, tecnológico u organizativo, muchas veces se deja de lado un factor clave de las organizaciones: las personas.

Continuamente, nos enfrentamos a desafíos de incorporar herramientas, desarrollar productos, o simplemente adecuarnos a las cambiantes necesidades de nuestros clientes. Esto genera un requerimiento constante de actualización de nuestros procesos y plataformas tecnológicas, de los productos que ponemos a disposición del mercado y de los canales que administramos para interactuar con toda la cadena de valor.

Pero, a pesar de que se reconoce la importancia y rol que juegan las personas involucradas en estas transformaciones, no siempre se generan los procesos de acompañamiento para adecuar, no solo las estructuras organizacionales, sino también la mentalidad y cultura de nuestros colaboradores.

Una correcta Gestión del Cambio (Change Management) es fundamental para asegurar cualquier tipo de transformación en la organización, lo cual,  requiere una correcta lectura de las distintas dimensiones que definen a una empresa: la Estrategia, el Poder y la Cultura.

  • Dimensión estratégica: refiere a la visión pura de los objetivos de corto, mediano y largo plazo de la organización. Es el road map que se tiene en términos de oferta de productos, procesos operativos y calidad en la generación de valor. Tener una visión única y que permee a todos los niveles de la organización, es clave para alcanzar los objetivos definidos.
  • Dimensión de Poder: cada organización, esta formada por personas con objetivos y estrategias individuales. Y no pocas veces, es necesario que las prioridades individuales se subordinen a la estrategia integral de la organización. Entender los roles de las personas, los intereses y motivaciones individuales, es necesario para comprender y anticipar la complejidad en cualquier proceso de transformación. El correcto patrocinio de un proyecto, el asegurar que los stakeholders correctos formen parte del proceso, es necesario para asegurar que un proyecto llegue a buen puerto. En Tiempo, forma y costo.
  • Dimensión Cultural: las organizaciones tienen historia. Y como tal, generan una forma de trabajo y de aceptación del cambio. Modificar hábitos, procesos o roles, implica un cambio profundo en la esencia de la organización. Y no importa cuan clara sea la estrategia, ni cuanto poder o peso tengan los patrocinadores de un proyecto. Si no existe un proceso de adecuación cultural de la organización, difícilmente un emprendimiento nuevo tendrá éxito.

Es difícil tener una posición de completa apertura, para entender y abrazar una transformación. Administrar el cambio, generalmente requiere de un apoyo externo. Existen servicios de consultoría que acompañan estos procesos de transformación a nivel humano, ayudando a las organizaciones a implementar cambios profundos, considerando todas las dimensiones de la organización.

En un proceso de transformación digital que hoy en día viven todas las organizaciones, la Gestión del Cambio es una pieza fundamental a considerar para el éxito de un proyecto.