Los ciberataques están a la orden del día. Para aquellas empresas de pequeño y mediano tamaño, puede resultar complicado, mantener un personal permanente y capacitado, pendiente del robo de datos e información. El costo de mantener una estructura que lo respalde, puede ser significativo.

¿Cómo se puede mantener una seguridad constante?

En aquellas empresas que cuentan con tecnología y un recurso humano, dedicado a la seguridad informática, es posible mantener las barreras de seguridad al corriente. El problema se plantea en aquellas empresas donde no se cuenta con los profesionales especializados y la tecnología adecuada.

Ante esta situación, podemos externalizar esta tarea a una empresa, que nos ayude con el proceso de resguardar los datos. Esta figura de outsourcing no significa, por ejemplo, que dejaremos de tener un departamento de tecnología, sino más bien, delegar esta tarea de revisión constante en la seguridad y procesos, para evitar ciberataques.

Algunas ventajas

Con ello nos referimos a que es posible contar con personal capacitado y experto en la materia que necesita estar, en algunos casos, hasta 24 hs “vigilando” los sistemas. Otra ventaja de tercerizar este tipo de actividades es que no se invierte, in company, en capacitar y mantener actualizado a los profesionales de la información, ya que externalizarlo esta actividad, las tareas que desarrollan los informáticos, in situ, les permite estar al corriente de las técnicas utilizadas y cambiantes, de quienes están al pendiente del robo de información y datos.

Con el avance de la tecnología y su renovación constante, también puede resultar al final del día una gran inversión. Una externalización, en este sentido, permite contar con equipamiento e infraestructura de última generación.

Como Pymes, podemos derivar una estrategia de seguridad informática para aminorar costes y optimizar procesos para evitar ciberataques.